De hecho el teléfono de Nokia pasa de tener 7 a tener sólo 2 barras de cobertura en cuando lo sostenemos con el llamado Deathgrip. Una vez más, desde Cupertino no le tienen miedo a las consecuencias y demuestran con hechos que el problema de la recepción de los teléfonos no es sólo culpa suya.
¿Es ético señalar a la competencia tan directamente? Steve Jobs se mostró decidido a terminar con el Antennagate de una vez por todas, y me temo que cuando Steve Jobs quiere algo todos los recursos de la compañía se centran en conseguirlo cuanto antes. De momento, las ventas de los iPhone 4 siguen batiendo récords.








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